Alemania y Paraguay se miden en el Estadio Gillette de Boston en un duelo que enfrenta a dos filosofías de fútbol radicalmente distintas: la tradición táctica de la Mannschaft y el pragmatismo combativo de una Paraguay que sorprendió al clasificarse como uno de los mejores terceros de la fase de grupos.
Alemania llegó a este Mundial con la presión de romper el maleficio de las últimas ediciones, donde fue eliminada en la fase de grupos en 2018 y en los octavos de 2022. El equipo reconstruido bajo la dirección de Julian Nagelsmann juega un fútbol de alta intensidad y presión, con una plantilla que mezcla veteranos con figuras emergentes del fútbol europeo.
Paraguay tuvo que luchar hasta la última jornada para asegurarse como uno de los ocho mejores terceros. Su clasificación representó una de las noticias del torneo: una selección sudamericana sin las estrellas individuales de Brasil o Argentina, pero con un colectivo sólido y una capacidad de resistencia notable que les permitió sumar cuatro puntos clave en el grupo.
Para el fútbol latinoamericano, la presencia de Paraguay en la ronda de 32 es motivo de orgullo regional. Si logran eliminar a Alemania, protagonizarían una de las mayores sorpresas de la historia reciente del torneo. Los alemanes lo saben y no subestiman al rival, aunque la diferencia de calidad en el papel parece contundente.






