Masters of the Universe, la ambiciosa apuesta de Amazon MGM Studios para revivir la franquicia de He-Man, se convirtió en uno de los fracasos más sonados de la taquilla de 2026. Tras debutar con apenas 29.3 millones de dólares en su primer fin de semana en Norteamérica, la película se desplomó un 71% en su segunda semana y acumuló apenas 84 millones de dólares en todo el mundo contra un presupuesto de producción estimado en 200 millones.
Antes de que su recorrido en cines terminara de forma natural, Amazon Prime Video anunció que la película llegará a la plataforma el 22 de julio, acortando drásticamente la ventana de exhibición en salas. La decisión confirma la evaluación de la productora: la película no tiene tracción comercial y extender su presencia en cines solo profundizaría las pérdidas de un proyecto que necesitaba cerca de 400 millones para ser rentable.
La prensa especializada señaló varios factores del fracaso: He-Man nunca logró reconocimiento masivo entre las generaciones jóvenes, el reparto encabezado por Nicholas Galitzine y Jared Leto no generó suficiente expectativa, y el tono de la película intentó equilibrar la nostalgia de los fans originales con la captación de nuevas audiencias sin convencer a ninguna de las dos.
El fracaso suma a Jared Leto una nueva debacle comercial en su historial como villano de franquicias, después de sus experiencias en el Universo Extendido de DC. Para Hollywood, el caso sirve como advertencia sobre los riesgos de invertir en propiedades intelectuales de los años 80 sin un trabajo previo de reconexión cultural con el público contemporáneo.





