La Comisión Interamericana de Derechos Humanos advirtió que entre 145,000 y 250,000 niños y adolescentes en México están en riesgo de ser reclutados por el crimen organizado, en lo que especialistas califican como una crisis humanitaria que crece sin la atención pública que merece. Los casos documentados incluyen víctimas de apenas 8 y 9 años de edad.
Las organizaciones delictivas han sofisticado sus métodos de captación: utilizan TikTok, Instagram y Telegram para publicar ofertas de trabajo que prometen ingresos de miles de pesos por tareas presentadas como sencillas y sin riesgo. Detrás de esas publicaciones se oculta el primer paso de un proceso que puede derivar en reclutamiento forzado, amenazas a la familia y exposición directa a la violencia.
Las cifras oficiales revelan que las detenciones de menores por delitos relacionados con el crimen organizado crecieron 20.6% entre 2023 y 2024, de 899 a 1,084 casos. El Estado de México, Sonora y Chihuahua concentran la mayor proporción de incidentes. La CNDH señaló que los niños en situación de pobreza con acceso limitado a la educación son los más vulnerables, aunque el fenómeno afecta a hogares de distintos estratos sociales.
El marco legal castiga el reclutamiento forzado con penas de 15 a 30 años de prisión, que se duplican cuando la víctima es menor de edad. Pero organizaciones de la sociedad civil advierten que sin programas de prevención integrales y oportunidades reales de desarrollo para los jóvenes, la legislación por sí sola no puede frenar el avance del fenómeno.



