La Metropolitan Opera de Nueva York abrió sus puertas para el estreno mundial de El Último Sueño de Frida y Diego, una ópera íntegramente en español que convierte los cuadros más emblemáticos de Frida Kahlo y Diego Rivera en escenas operísticas de alto impacto visual. La obra imagina a Kahlo abandonando el inframundo durante el Día de Muertos para reunirse una última vez con el muralista Rivera, en una producción que mezcla el realismo mágico con la estética pictórica de los dos artistas.
Con música de la compositora estadounidense Gabriela Lena Frank y libreto del dramaturgo cubano Nilo Cruz, la producción transformó el escenario de la Met para recrear obras icónicas como La cama de Kahlo y los murales de creación de Rivera. El barítono Carlos Álvarez da vida a Diego Rivera, mientras que la mezzosoprano Isabel Leonard encarna a Frida con una interpretación que los primeros críticos describen como físicamente perturbadora y emocionalmente devastadora.
La ópera se extiende por siete funciones hasta el 5 de junio. Su inclusión en la programación de la Met —el escenario lírico más importante de Estados Unidos— representa un reconocimiento sin precedentes para el arte y la cultura mexicana en el circuito operístico global. Los creadores declararon haber evitado la hagiografía para apostar por los claroscuros reales de una relación que fue tan apasionada como destructiva.
Para la comunidad mexicana en Estados Unidos y los amantes del arte en ambos países, el estreno llega cargado de simbolismo: en un momento de tensiones diplomáticas, es la cultura quien tiende el puente más visible y más poderoso entre México y su vecino del norte.

