Achraf Hakimi atraviesa el mejor momento deportivo de su carrera y el peor momento judicial de su vida al mismo tiempo. El Tribunal de Apelación de Versalles rechazó el recurso que el defensa del Paris Saint-Germain había interpuesto contra la orden de procesamiento por presunta violación, confirmando que el jugador marroquí será juzgado una vez que concluya el Mundial 2026.
La denuncia fue presentada en 2023 por una joven que acusó a Hakimi de agresión sexual en su domicilio parisino. El jugador siempre negó los hechos y calificó la acusación de falsa. En el verano de 2025, la fiscalía solicitó formalmente que el caso fuera a juicio oral; en mayo de 2026, Hakimi recurrió esa decisión; y ahora el Tribunal de Apelación ha cerrado esa vía de escape.
Antes del partido contra Escocia, Hakimi rompió el silencio con un comunicado en redes sociales en el que afirma tener la sensación de ser un blanco fácil y que espera el juicio con impaciencia para poder hablar. Su compañero Kylian Mbappé aparece en la lista de posibles testigos, lo que añade otra capa de atención mediática al caso.
Marruecos intenta blindar al jugador del ruido externo y pide que el equipo sea juzgado únicamente por su actuación dentro del campo. Sin embargo, la noticia monopolizó los medios internacionales y convierte cada aparición de Hakimi en el torneo en un tema de debate que va mucho más allá del fútbol.




