El primer empleo se está convirtiendo en el eslabón más frágil del mercado laboral. La Organización Internacional del Trabajo advirtió que la inteligencia artificial puede reducir puestos administrativos, de ventas y manufactura que durante años permitieron a los jóvenes comenzar una carrera.
En el mundo había 67 millones de personas de 15 a 24 años desempleadas, con una tasa de 12.4%. Otras 257 millones no trabajaban, estudiaban ni recibían capacitación, una cifra que expone el tamaño de una generación desconectada de oportunidades productivas.
La OIT aclara que todavía no puede atribuir el aumento del desempleo directamente a la IA. Sin embargo, los jóvenes con educación avanzada aparecen entre los más expuestos porque muchas tareas de oficina y análisis inicial pueden automatizarse o requerir menos personal.
México enfrenta un doble reto: capacitar para usar estas herramientas y evitar que la experiencia se vuelva un requisito imposible de obtener. Empresas y universidades tendrán que crear rutas de aprendizaje reales si no quieren que la productividad tecnológica aumente a costa de cerrar el acceso al trabajo.




