Durante su intervención, Pezeshkián afirmó que las amenazas de Washington no conseguirán que Irán se rinda y sostuvo que los ataques recibidos durante la guerra han fortalecido la unidad interna del país. También reiteró que Teherán continuará con su programa nuclear de carácter pacífico.
El presidente iraní mostró fotografías de niños muertos durante el bombardeo contra una escuela primaria en Minab, ocurrido al comienzo de la guerra, y responsabilizó a Estados Unidos e Israel de esas muertes. El representante estadounidense presente en la sala abandonó el recinto durante ese momento del discurso.
Pezeshkián también defendió el derecho de Irán a utilizar el estrecho de Ormuz y advirtió que la presencia de flotas consideradas hostiles y la expansión del conflicto no conducirán a la paz.
Pese al tono de confrontación, continúan los contactos diplomáticos. El ministro iraní de Exteriores, Abás Araghchí, sostuvo conversaciones con representantes estadounidenses en los márgenes de la Asamblea General y ambas partes prevén volver a reunirse.
Irán mantiene como exigencias el fin de la guerra y del bloqueo estadounidense a sus puertos en la zona del estrecho de Ormuz, mientras insiste en que está dispuesto a buscar una salida diplomática al conflicto.





