El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, y el canciller mexicano, Juan Ramón de la Fuente, sostuvieron una conversación telefónica en la que evaluaron los avances de la cooperación bilateral en seguridad fronteriza y lucha contra el fentanilo. En un comunicado conjunto, Washington reconoció que se han dado pasos importantes, pero exigió resultados tangibles en el desmantelamiento de cárteles y la reducción del flujo de opioides hacia el norte.
Rubio enfatizó que la relación de seguridad debe enfocarse en la producción de resultados, no sólo en reuniones, y anunció que el Grupo de Implementación de Seguridad Bilateral se reunirá el 23 de enero para revisar avances. También se planea un encuentro ministerial de alto nivel en febrero para presentar metas claras y medibles.
El gobierno mexicano reiteró su compromiso con la cooperación y destacó acciones recientes contra laboratorios clandestinos y redes de tráfico. Asimismo, subrayó la importancia de abordar las causas del consumo en Estados Unidos y mejorar el control de armas que llegan a México.
Analistas señalaron que la presión de Estados Unidos responde al aumento de muertes por sobredosis de fentanilo en su territorio y al contexto político interno. Recomiendan que ambos países fortalezcan la coordinación en inteligencia y extradición de líderes criminales para mostrar avances reales.





