Delegaciones de la Unión Europea y del bloque Mercosur concluyeron en Bruselas los detalles técnicos para un acuerdo de libre comercio que reducirá aranceles para la mayor parte de los productos agrícolas e industriales. Los representantes anunciaron que el documento será firmado en Paraguay, país que ejerce la presidencia pro témpore del Mercosur, en un acto simbólico antes de someterlo a la ratificación de los parlamentos de cada región.
Los funcionarios europeos reconocen que la aprobación final aún enfrenta reticencias de gobiernos y legisladores por la preocupación sobre la deforestación en la Amazonia y las consecuencias para los agricultores. Algunos países, como Francia e Irlanda, exigen garantías ambientales estrictas y mecanismos para sancionar a quienes no cumplan con los compromisos climáticos.
El acuerdo, negociado durante más de dos décadas, prevé la reducción de aranceles en sectores clave como la carne, los lácteos, los automóviles y las autopartes. A cambio, los países del Mercosur obtendrán acceso preferente para sus exportaciones de soja, carne y productos agroindustriales al mercado europeo.
Analistas consideran que el pacto podría impulsar el comercio bilateral en miles de millones de euros, pero advierten que las discrepancias internas podrían retrasar su entrada en vigor varios años. Organizaciones ambientalistas continúan oponiéndose por temor a que el crecimiento exportador agrave la tala y destrucción de bosques.




