Un apagón extendido dejó sin electricidad a zonas de Yucatán, Quintana Roo, Campeche y Chiapas. La falla afectó hogares, comercios, semáforos y servicios esenciales durante varias horas.
La Comisión Federal de Electricidad informó que el suministro fue restablecido al 100% y atribuyó el origen a vandalismo sobre infraestructura de transmisión.
Cuadrillas realizaron maniobras para aislar el daño y reincorporar gradualmente las cargas. La empresa no detalló de inmediato quién habría ejecutado la afectación ni el costo de las reparaciones.
La explicación abre una preocupación mayor: si una acción deliberada puede desconectar regiones enteras, la red necesita más redundancia y vigilancia. También se requiere transparencia para distinguir sabotaje, falla técnica y mantenimiento deficiente.





