El dólar abrió la jornada alrededor de 17.22 pesos, una baja de 0.07% frente al cierre previo de 17.23, con el tipo de cambio FIX del Banco de México en ese mismo rango. La divisa estadounidense acumula un descenso de 0.77% en la última semana y una caída interanual de 8.12% frente al peso.
La volatilidad actual es de 3.15%, muy por debajo de la referencia de 7.43%, lo que apunta a una fase de estabilidad relativa poco común en un año dominado por la geopolítica. El tipo de cambio hila tres días de tendencia favorable para la moneda mexicana.
La cita que puede alterar el cuadro es hoy mismo: la decisión de política monetaria del Banco de México. Los inversionistas no solo miran la tasa, sino el lenguaje de la Junta de Gobierno. Una tasa alta hace más atractivos los instrumentos en pesos para el capital extranjero; la expectativa de recortes reduce ese incentivo y presiona al tipo de cambio.
El factor externo sigue pesando tanto como el interno. El Brent avanzó ante las negociaciones para reabrir el estrecho de Ormuz, y el Dow Jones retrocedió cerca de 0.7% tras cinco sesiones de máximos. Cada señal de desescalada en Medio Oriente reduce la demanda de dólares como refugio y favorece a las monedas emergentes; cada repunte de tensión hace exactamente lo contrario.





