Delcy Rodríguez fue juramentada como presidenta encargada de Venezuela ante la Asamblea Nacional, en una ceremonia encabezada por su hermano Jorge Rodríguez, quien preside el Poder Legislativo. La toma de posesión se realizó tras la captura del presidente Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores por fuerzas estadounidenses el 3 de enero, en el marco de la denominada Operación Determinación Absoluta.
Rodríguez, quien se desempeñaba como vicepresidenta ejecutiva, se convirtió en la primera mujer en asumir la presidencia de Venezuela. Durante su discurso, calificó a Maduro y a Flores como "héroes" y "secuestrados" por el gobierno de Estados Unidos, y reiteró que su administración buscará el diálogo y la cooperación internacional para resolver la crisis.
La nueva mandataria encargada planteó una postura de cooperación y respeto mutuo, al tiempo que encabezó su primer consejo de ministros. Las Fuerzas Armadas venezolanas expresaron su respaldo a Rodríguez y aseguraron la gobernabilidad del país, en medio de un clima de incertidumbre política y tensiones diplomáticas con Washington.
La asunción de Rodríguez fue respaldada por el oficialismo, que ratificó su compromiso de mantenerse en las calles exigiendo la liberación de Maduro. Diversos países latinoamericanos observan con atención los acontecimientos, mientras la comunidad internacional debate sobre la legalidad de la intervención militar estadounidense en territorio venezolano.



