La última vez tiene un peso especial. Daniela Spalla y Esteman se presentaron juntos por última vez en México en La Maraka, en una noche que el público bautizó desde antes como una despedida inevitable que, paradójicamente, nadie quería que llegara. El Amorío Tour, la gira que los unió durante meses, cerró su ciclo en la Ciudad de México con una segunda fecha que se agotó en cuestión de horas desde que fue anunciada.
El show fusionó los universos sonoros de ambos artistas con una fluidez que hizo olvidar que vienen de estéticas distintas. Daniela Spalla aportó su capacidad para convertir el dolor en melodía accesible; Esteman trajo el groove y la ironía pop que lo definen. La química entre los dos en el escenario convenció incluso a quienes llegaron con dudas sobre si una colaboración entre ellos tenía sentido.
El setlist incluyó las canciones que los unieron en el proyecto Amorío, pero también solos de cada uno que ubicaron al público en sus respectivas trayectorias. Los momentos más emotivos llegaron al final, cuando ambos artistas hablaron brevemente sobre lo que significó la gira para su desarrollo personal y musical.
La noche en La Maraka dejó claro que la apuesta por el formato intimista fue la decisión correcta. En un mercado musical que premia el espectáculo de arena, Spalla y Esteman demostraron que hay un público hambriento de conexión genuina con los artistas, sin pantallas gigantes ni fuegos artificiales, solo música y honestidad.






