El principal grupo que representa a fabricantes como General Motors, Toyota y Volkswagen manifestó su respaldo a la propuesta de la Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en Carreteras (NHTSA) para suavizar las normas de eficiencia de combustible en Estados Unidos. Los cambios reducirían las metas de ahorro para los modelos 2027-2032 y modificarían la clasificación de ciertos vehículos, lo que permitiría a las empresas ofrecer más camionetas y SUV con menor consumo promedio【202477606226165†L193-L231】.
No obstante, el grupo solicitó que se mantenga el sistema de créditos de ahorro, que permite a los fabricantes comprar certificados de eficiencia de sus competidores para compensar ventas de modelos menos eficientes. La NHTSA propuso eliminar estos créditos, y los fabricantes advirtieron que su eliminación afectaría la rentabilidad de la industria y podría encarecer los vehículos.
Según la agencia, la flexibilización reducirá el costo de fabricación de automóviles en cerca de 1.200 dólares por unidad pero aumentará el consumo de gasolina y las emisiones de gases de efecto invernadero. Organizaciones ambientalistas sostienen que los cambios retrasarían la transición hacia vehículos eléctricos y agravarían la crisis climática【202477606226165†L193-L231】.
El gobierno de Donald Trump argumenta que las normas actuales perjudican a los consumidores al encarecer los vehículos y que el mercado debe permitir una oferta variada. Los comentarios públicos sobre la propuesta se recibirán durante 60 días antes de que se publique la normativa final【202477606226165†L193-L231】.


