Argentina vive un mes de memoria intensa. El 24 de marzo de 2026 se cumplirán exactamente 50 años del golpe de Estado que derrocó al gobierno constitucional e instauró una dictadura cívico-militar que duró hasta 1983 y dejó un saldo de aproximadamente 30,000 personas desaparecidas, miles de presos políticos, centros clandestinos de detención y un sistema de apropiación de niños que aún no ha sido completamente desmantelado.
A cuatro días de la fecha, la expectativa es que el 24 de marzo sea la mayor movilización en Plaza de Mayo desde el retorno a la democracia. Las organizaciones Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, H.I.J.O.S. y decenas de colectivos de derechos humanos convocan a marchar bajo la consigna "Nunca más". El Congreso argentino declaró a 2026 como "Año de los Derechos Humanos por la Memoria, la Verdad y la Justicia".
La Iglesia Católica argentina se sumó a la conmemoración con un mensaje que generó debate: los obispos llamaron a decir "Nunca más" a la violencia, pero también advirtieron que Argentina "vive una tendencia creciente al autoritarismo", lo que algunos interpretaron como una alusión al gobierno actual y otros como una advertencia histórica más amplia.
El aniversario cobra especial peso en un contexto latinoamericano en el que varios países debaten el significado de sus propias transiciones democráticas, y en el que las memorias sobre la dictadura siguen siendo territorio de disputa política. México, que acogió a miles de exiliados argentinos durante la dictadura, seguirá la conmemoración con especial atención.



