México tiene hoy más científicos activos y más estudiantes de posgrado financiados que en cualquier otro momento de su historia. La Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación (Secihti) reportó que los beneficiarios de becas nacionales e internacionales superaron los 103 mil, un incremento de 5.4% respecto a 2025, mientras el Sistema Nacional de Investigadoras e Investigadores (SNII) llegó a 48 mil 94 integrantes activos, 7.4% más que el año previo.
La titular de la Secihti, Rosaura Ruiz Gutiérrez, destacó el crecimiento en un contexto global en el que la ciencia ha recuperado centralidad política: "En México tenemos ciencia, y se hace muy bien, pero debemos impulsar un trabajo colectivo y con mirada internacional". La dependencia coordina proyectos conjuntos entre el IPN, la UNAM y el Tecnológico Nacional de México en áreas como biotecnología, energías renovables e inteligencia artificial aplicada.
Uno de los frentes más urgentes es el desarrollo de tecnología médica accesible para tratar enfermedades renales, que han desbordado la capacidad del sistema de salud pública ante la crisis de diabetes y obesidad en el país. Investigadores mexicanos trabajan en equipos de diálisis de bajo costo fabricados con componentes nacionales, una iniciativa que podría reducir la dependencia de importaciones y bajar costos para el IMSS e ISSSTE.
El avance contrasta con los recortes presupuestales de años anteriores y señala un cambio de dirección en la política científica del gobierno actual. Los investigadores consultados advierten, sin embargo, que la brecha entre producción científica e implementación industrial sigue siendo un reto pendiente.





