La situación quedó nuevamente bajo atención tras la muerte de Evilásio Santos da Silveira Júnior, de 33 años, en Salvador. La policía estatal sostiene que quedó atrapado en un enfrentamiento entre grupos rivales y sospecha que estaba involucrado, mientras que su familia rechaza esa versión y afirma que no tenía vínculos con pandillas y que murió durante una intervención de las fuerzas estatales.
Bahía concentra cinco de las diez ciudades con mayor número de muertes violentas de Brasil, de acuerdo con datos del Foro Brasileño de Seguridad Pública citados por AP. Salvador registra cerca de 53 muertes violentas por cada 100 mil habitantes, según los datos más recientes correspondientes a 2024.
El crecimiento de grupos criminales nacionales y las críticas a la actuación de las fuerzas de seguridad han aumentado la preocupación entre los habitantes. Algunos responsabilizan a organizaciones que se han expandido hacia Bahía, mientras otros cuestionan la gestión del Partido de los Trabajadores, que gobierna el estado desde 2006.
La violencia también se ha convertido en un tema electoral. Lula obtuvo 72% de los votos en Bahía durante la segunda vuelta presidencial de 2022, pero AP señala que actualmente registra niveles de apoyo inferiores a los obtenidos hace cuatro años en el estado, con la seguridad pública entre las principales preocupaciones de los votantes.
Lula ha planteado crear un Ministerio de Seguridad Pública y destinar mayores recursos federales al combate de la violencia en caso de ser reelegido. Su principal rival, el senador Flávio Bolsonaro, ha promovido una política más dura contra el crimen, que incluye la construcción de grandes prisiones inspiradas en el modelo aplicado en El Salvador.
Bahía ha sido históricamente uno de los estados más favorables a Lula y sus aliados, quienes han ganado allí todas las elecciones presidenciales desde 2002. En 2022, Lula consiguió más de seis millones de votos en el estado frente a 2.3 millones obtenidos por Jair Bolsonaro.
Aunque los programas sociales del Gobierno mantienen un fuerte respaldo entre sectores de la población, algunos votantes entrevistados expresaron preocupación por la inseguridad y pidieron respuestas más claras para enfrentar tanto el avance del crimen organizado como la violencia policial.
Brasil celebrará la primera vuelta de sus elecciones nacionales el 4 de octubre, y una eventual segunda vuelta está prevista para el 25 de octubre.



