Una vacuna terapéutica desarrollada en la UNAM logró eliminar tumores primarios y metástasis en 77 por ciento de los ratones con cáncer de mama triple negativo, una de las variantes más letales y resistentes a tratamientos convencionales. El avance abre la puerta a un nuevo enfoque inmunológico para enfrentar la principal causa de muerte por cáncer en mujeres mexicanas.
El trabajo, encabezado por las y los investigadores Karen Manucharyan y Allan Noé Domínguez Romero del Instituto de Investigaciones Biomédicas y la Facultad de Química, se basa en una técnica llamada Bibliotecas de Epítopos Variables. La estrategia entrena al sistema inmune para detectar células cancerígenas pese a sus constantes mutaciones, un viejo desafío de la oncología.
México registra cada año cerca de 33 mil nuevos casos y 8 mil 800 fallecimientos por cáncer de mama, según cifras del Observatorio Global de Cáncer. La detección oportuna sigue siendo limitada, particularmente en zonas rurales, lo que presiona a los sistemas de salud a buscar tratamientos más efectivos para etapas avanzadas.
La investigación se mantiene en fase preclínica: aún faltan ensayos en humanos y validaciones regulatorias antes de pensar en una aplicación masiva. Los autores piden financiamiento sostenido y colaboración con la industria farmacéutica para escalar el desarrollo y no detenerse en una etapa donde otros equipos, en Estados Unidos y Europa, también compiten por una vacuna funcional.





