La Met Gala 2026 desplegará el código de vestimenta más estricto en años. Bajo el lema La Moda es Arte, los anfitriones pidieron a los invitados considerar el cuerpo humano como lienzo y traducir esa tensión en piezas únicas, hechas a mano y, sobre todo, conceptualmente arriesgadas. El lunes 4 de mayo en el Museo Metropolitano de Arte de Nueva York se sabrá quién entendió la consigna.
La lista de asistentes ya genera ruido global. Beyoncé regresará tras una década de ausencia, acompañada por Nicole Kidman, Venus Williams y la mismísima Anna Wintour. Como anfitriones honorarios y patrocinadores principales destacan Jeff Bezos y Lauren Sánchez, una elección que provocó protestas de activistas y críticas de medios estadounidenses.
El evento volverá a vetar teléfonos celulares dentro del museo, una decisión que busca proteger las exclusivas visuales de los anfitriones y evitar filtraciones en redes. El precio para asistir como invitado individual ronda los 75 mil euros, mientras que las mesas corporativas alcanzan los 300 mil. La cobertura en vivo correrá por cuenta de Vogue desde las 19:00 horas.
La exposición que da nombre a la noche se montará durante meses en el Costume Institute y promete convertirse en uno de los eventos culturales más visitados del año. La Met Gala, sin embargo, lleva años en una conversación incómoda: ¿cuánto del evento celebra realmente el arte y cuánto se ha rendido al espectáculo y al patrocinio? La respuesta, esta vez, vestirá de obra plástica.





