Una hielera y unos bidones de gasolina se convirtieron en la única balsa de dos pescadores después de que una ola hundiera su embarcación en el Pacífico. Permanecieron cinco días expuestos al sol, sin alimentos ni agua potable.
Los hombres, de 53 y 32 años, habían salido en la embarcación Camaronera y dejaron de comunicarse. Una cooperativa alertó a la Secretaría de Marina, que desplegó buques, una interceptora y aeronaves para ampliar la búsqueda.
La tripulación de una avioneta los localizó cuando agitaban un costal para llamar la atención, a unos 240 kilómetros de la costa chiapaneca. Los rescatistas los trasladaron a Puerto Chiapas, donde recibieron atención por deshidratación y agotamiento.
El rescate extraordinario terminó con vida, pero también recuerda la vulnerabilidad de la pesca ribereña. Comunicación satelital, chalecos, balizas y planes de emergencia pueden marcar la diferencia cuando una embarcación desaparece en segundos y la costa queda fuera de alcance.






