Un hombre condujo desde California hasta Washington con una guillotina en la caja de su camioneta y terminó arrestado cerca del complejo del Capitolio. El hallazgo activó a la policía en una zona sometida a vigilancia permanente por amenazas políticas.
El vehículo estaba estacionado cerca de la Corte Suprema cuando los agentes detectaron el artefacto. Las autoridades no informaron de inmediato si podía funcionar ni revelaron un objetivo concreto, por lo que la investigación deberá separar capacidad real de provocación simbólica.
AP y CNN confirmaron el arresto y el trayecto desde California. La presencia de una guillotina junto a instituciones federales tiene una carga intimidatoria evidente, incluso sin una amenaza explícita o un plan conocido para utilizarla.
El caso volverá a poner bajo revisión los protocolos en torno al Capitolio y los mensajes que acompañaban al vehículo. La seguridad deberá investigar motivaciones y posibles vínculos sin convertir la rareza del objeto en una conclusión anticipada sobre el sospechoso.





