Un segundo testigo de la muerte de un mexicano a manos de un agente federal de inmigración obtuvo una orden de liberación. La decisión judicial añade presión sobre la actuación de ICE y sobre la detención de personas capaces de aportar información al caso.
El testigo permaneció privado de la libertad durante más de un mes después del tiroteo ocurrido en Houston. La víctima, Lorenzo Salgado Araujo, murió durante una intervención de agentes migratorios que continúa bajo escrutinio legal y público.
AP y Reforma confirmaron que un juez federal ordenó la liberación. Es la segunda decisión de este tipo entre quienes presenciaron el hecho, una circunstancia que alimenta preguntas sobre si la custodia migratoria dificultó su acceso a abogados y autoridades investigadoras.
La liberación no resuelve la responsabilidad por la muerte, pero permite que el testigo participe sin estar bajo control de la agencia involucrada. Para México, el caso vuelve a colocar la protección consular y la rendición de cuentas en el centro de la relación bilateral.






