El jefe de la inteligencia militar ucraniana y negociador principal, Kyrylo Budanov, afirmó que las conversaciones con Moscú avanzan hacia un posible acuerdo para poner fin al conflicto, el tono más optimista expresado por Kiev desde el inicio de la invasión rusa en 2022.
El anuncio llega después de la tregua temporal pactada por la Pascua ortodoxa, que suspendió hostilidades durante 32 horas y que, aunque limitada, permitió verificar canales de comunicación directos entre los comandos militares de ambos países.
Fuentes cercanas al proceso aseguran que la negociación incluiría intercambios de prisioneros a gran escala, un mecanismo de seguridad para infraestructura nuclear y un marco para discutir los territorios ocupados bajo supervisión internacional, sin renuncia formal de soberanía por parte de Ucrania.
El avance se entrelaza con la presión económica global derivada del conflicto con Irán: Europa necesita desesperadamente estabilidad energética y Washington busca cerrar uno de los frentes para concentrar capital militar en Medio Oriente y en el Pacífico.

