Donald Trump endureció su postura frente a Irán y anunció un nuevo plazo para que el régimen de los ayatolás reabra el estrecho de Ormuz al tráfico internacional. La advertencia llega en medio de una escalada militar que ya cumple más de un mes y que mantiene en vilo al mercado petrolero global.
El estrecho de Ormuz es la ruta por donde circula cerca del 20% del petróleo mundial. Su cierre parcial, ordenado por Irán como represalia por los bombardeos estadounidenses e israelíes a instalaciones nucleares, disparó los precios del crudo por encima de los 100 dólares por barril.
Trump aseguró que la flota del Comando Central estadounidense está preparada para garantizar el libre tránsito marítimo 'por todos los medios necesarios'. Irán respondió acusando a Washington de 'piratería' y amenazó con atacar bases estadounidenses en el Golfo Pérsico si hay nuevas acciones militares.
La Unión Europea pidió mesura y ofreció mediar. Rusia y Egipto, desde Moscú, reclamaron un alto al fuego inmediato. Mientras tanto, los mercados bursátiles cayeron por el temor a una expansión del conflicto en Medio Oriente.




