La presidenta Claudia Sheinbaum lanzó la acusación más directa hasta ahora contra el exembajador de Estados Unidos: "Todo parece indicar que Ken Salazar mintió". El detonante fue un reporte que atribuye al FBI la operación mediante la cual Ismael "El Mayo" Zambada terminó en territorio estadounidense, algo que Washington había negado tajantemente.
En 2024, Salazar aseguró que ninguna agencia de Estados Unidos participó en el operativo que llevó a la detención del histórico líder del cártel de Sinaloa y de Joaquín Guzmán López. Esa versión sostuvo durante meses la narrativa oficial estadounidense y evitó un choque diplomático de fondo con México.
Una investigación periodística reveló que el FBI se atribuye ahora la operación, contradiciendo por completo lo dicho por el exdiplomático. Sheinbaum afirmó que hubo "falsedad" en las declaraciones de Salazar y anunció que la Secretaría de Relaciones Exteriores y la Fiscalía General de la República revisarán si el exembajador incurrió en alguna violación legal.
El gobierno mexicano exige esclarecer el papel real de las agencias estadounidenses y advierte que el caso toca directamente la soberanía nacional. La respuesta de Salazar y de Washington marcará el rumbo de una de las tensiones bilaterales más delicadas del sexenio.






