Olivia Dean, cantautora británica de 26 años, ganó el Grammy a Mejor Nuevo Artista durante la 68ª edición de los premios, convirtiéndose en una de las grandes revelaciones de la noche. Antes de recibir el galardón, la artista interpretó sus éxitos junto a otros nominados en la categoría, en una actuación que evidenció el alcance de su talento vocal.
En su discurso de aceptación, Dean se pronunció a favor de los derechos de los inmigrantes en un tono personal y emotivo: 'Quiero decir que estoy aquí como nieta de un inmigrante. No estaría aquí de otra manera. Soy producto de la valentía, y creo que esas personas merecen ser celebradas'. La artista, que tiene ancestros caribeños, conectó su historia personal con el debate migratorio que dominó la noche.
Dean se impuso en una categoría que incluía a varios artistas de géneros y orígenes muy diversos. Su música, que combina soul, pop y jazz contemporáneo, le ha valido el reconocimiento de la crítica especializada en el Reino Unido y una creciente base de seguidores en Estados Unidos y Europa.
Su victoria en los Grammy llegó en una ceremonia marcada por pronunciamientos políticos de múltiples artistas contra las políticas de inmigración de la administración Trump. La cantante Gloria Estefan también expresó su preocupación tras bambalinas: 'Hay cientos de niños en centros de detención... No reconozco a mi país en este momento', declaró la legendaria artista cubanoamericana.

