La primera captura naval desde que Washington impuso su bloqueo a los puertos iraníes se consumó con la incautación del carguero M/V Touska en el Golfo de Omán, luego de que un destructor lanzamisiles estadounidense disparara contra la embarcación vinculada a Irán. Las imágenes difundidas por el Comando Central de las Fuerzas Armadas mostraron el momento exacto del disparo y el abordaje, generando reacciones inmediatas en todo el mundo.
Irán respondió con una advertencia directa: el portavoz del centro de mando del ejército iraní calificó la acción de 'piratería armada' y prometió represalias. Teherán anunció que no enviará ninguna delegación negociadora mientras el bloqueo naval se mantenga activo en el Estrecho de Ormuz, poniendo en duda la segunda ronda de negociaciones de paz que el presidente Trump había anunciado para Islamabad.
El bloqueo, iniciado el 13 de abril, ya había conseguido que 19 barcos dieran la vuelta y regresaran a Irán antes del incidente del Touska. Washington mantuvo su postura de que el bloqueo seguirá vigente hasta que se alcance un acuerdo completo con Teherán, mientras que China —según declaraciones de Trump— habría acordado no suministrar armas a Irán durante el periodo de negociaciones.
La escalada en el Estrecho de Ormuz preocupa a los mercados globales de energía: aproximadamente el 20% del petróleo mundial transita por ese paso marítimo, y cualquier cierre o conflicto prolongado tiene consecuencias directas en los precios del crudo, incluido el que México exporta e importa. Analistas advierten que la ventana para una salida diplomática se estrecha con cada incidente naval.

