Nueva York ha registrado 108 casos durante 2026, de los cuales 92 fueron detectados desde mediados de julio en distintas comunidades del estado. La mayoría de los contagios se han concentrado fuera de la ciudad de Nueva York, principalmente en regiones rurales con bajas tasas de vacunación.
La medida permitirá ampliar temporalmente las capacidades del sistema sanitario. Entre otras disposiciones, enfermeras registradas podrán solicitar pruebas para detectar sarampión y farmacéuticos estarán autorizados para aplicar la vacuna triple viral MMR a niños desde los dos años de edad.
La emergencia estará vigente inicialmente hasta el 4 de noviembre.
La situación más grave se registra actualmente en el vecino estado de Pensilvania, donde se han contabilizado más de 1,000 casos, cerca de 200 hospitalizaciones y cinco muertes, en lo que se considera su mayor brote en más de tres décadas.
A nivel nacional, Estados Unidos se aproxima a los 3,900 casos de sarampión durante 2026, la cifra más elevada registrada desde 1991.
Especialistas en salud pública relacionan el incremento de contagios con la disminución de las tasas de vacunación en determinadas comunidades. Para evitar la propagación sostenida del virus, los expertos estiman que aproximadamente 95% de la población debe estar inmunizada.
El sarampión fue declarado eliminado de Estados Unidos en el año 2000 gracias a décadas de campañas de vacunación. Sin embargo, la aparición constante de nuevos brotes ha provocado preocupación entre las autoridades sanitarias sobre la posibilidad de que el país pierda ese estatus. Reuters




