Nicaragua anunció la terminación de la política que permitía a los cubanos ingresar a su territorio sin visa, una medida que había facilitado el tránsito de miles de personas rumbo a Estados Unidos. El gobierno justificó la decisión afirmando que se aplicará un principio de reciprocidad en las relaciones migratorias【405464438525140†L183-L206】.
Funcionarios estadounidenses interpretaron la medida como respuesta a la creciente presión ejercida por Washington, que acusó al gobierno nicaragüense de tolerar la migración irregular. La administración estadounidense había señalado a Managua y a Caracas de permitir el flujo de migrantes por su territorio, lo que alimentaba la crisis en la frontera estadounidense【405464438525140†L183-L206】.
Según Reuters, la decisión se tomó después de que Estados Unidos capturara al presidente venezolano Nicolás Maduro y aumentara las sanciones y advertencias contra países que cooperaran con su gobierno. La semana previa a la medida, Nicaragua y Venezuela liberaron a decenas de presos políticos en un gesto considerado como un intento de aliviar tensiones con Washington【405464438525140†L183-L206】.
Los expertos señalan que el fin de la exención podría alterar las rutas migratorias en la región y aumentar la presión sobre otros países que sirven de paso hacia Norteamérica. Organizaciones de derechos humanos pidieron que cualquier cambio en la política migratoria respete los derechos de los viajeros y considere las causas profundas de la migración【405464438525140†L183-L206】.





