En una entrevista con The Guardian, el director Reginald Hudlin recordó que concibió la idea de "House Party" mientras estudiaba en Harvard y escuchaba música de Luther Vandross. Después de presentar un cortometraje sobre la historia, los estudios New Line Cinema aceptaron convertirlo en largometraje y, aunque inicialmente querían a Jazzy Jeff y a Fresh Prince, Hudlin insistió en que los protagonistas fueran Kid ’N Play, un dúo de rap que ya destacaba por sus vídeos.
Hudlin explicó que la película se inspiró en comedias como "Risky Business" y "Animal House", y que buscaba capturar la energía de la escena hip‑hop previa al auge del gangsta rap. Además, introdujo un mensaje sobre sexo seguro en una época en que el VIH era un tema tabú; según Hudlin, niños y adolescentes citaban la cinta al pedir preservativos en clínicas de salud.
Christopher ‘Play’ Martin relató que inicialmente se opuso a participar porque otros proyectos cinematográficos de rap no habían tenido éxito. Finalmente fue convencido y consideró que fue la mejor decisión de su vida. Recordó cómo, durante una audición, la popularidad del dúo entre los adolescentes convenció a los ejecutivos del estudio para contratarlos.
Para Martin, "House Party" sigue siendo la representación más fiel de una época en la que los jóvenes soñaban con triunfar en la música. La película, estrenada en 1990, se convirtió en un clásico del cine afroamericano y continúa inspirando a nuevas generaciones, que la ven como un referente de diversión y conciencia social.





