Aureliano Hernández fue designado Auditor Superior de la Federación tras obtener el respaldo de la mayoría oficialista en la Cámara de Diputados. El nombramiento fue cuestionado de inmediato por grupos de oposición, que señalaron el vínculo familiar y político del nuevo funcionario con la presidenta Claudia Sheinbaum.
El padre de Hernández, Fernando Aureliano Hernández Palacios, fue secretario particular de Sheinbaum durante su gestión como Jefa de Gobierno de la Ciudad de México, lo que para los críticos representa un conflicto de interés en el cargo que supervisará el gasto del gobierno federal.
La Auditoría Superior de la Federación es el órgano técnico de fiscalización del Congreso encargado de revisar el uso de los recursos públicos. Su titular debe gozar de independencia plena respecto al Ejecutivo, un principio que la oposición considera vulnerado con esta designación.
El nuevo auditor se comprometió en su primer mensaje a ejercer sus funciones con autonomía e imparcialidad, aunque sus palabras no disiparon las dudas entre legisladores y organizaciones de la sociedad civil que monitorean el desempeño de las instituciones fiscalizadoras del país.

