Una botella de tequila con precio demasiado bajo puede ocultar un riesgo mucho mayor que una mala bebida. El mercado informal representa 44.2% del volumen de destilados en México y utiliza envases rellenados, etiquetas copiadas o alcohol no apto para consumo.
Las señales comienzan en el empaque: tapa manipulada, errores de impresión, líquido turbio, partículas y un precio fuera de mercado. El marbete del SAT debe estar íntegro y su código QR tiene que mostrar marca, graduación, capacidad, origen, lote y productor coincidentes.
Los establecimientos que abren botellas para consumo están obligados a verificar el QR frente al cliente. Si aparece otra marca, un folio inexistente o datos distintos a la etiqueta, el producto no debe beberse.
El alcohol adulterado puede contener metanol y provocar vómito, dolor de cabeza, daño neurológico, ceguera y muerte. Ante visión borrosa o malestar intenso después de consumirlo, la respuesta correcta es atención médica inmediata, no esperar a que pase.






