Un tribunal correccional de París ha dictado sentencia este lunes contra diez individuos acusados de orquestar una campaña de ciberacoso y difamación contra Brigitte Macron. Los condenados enfrentarán penas de prisión por propagar rumores falsos sobre la identidad de género de la primera dama, marcando un precedente en la lucha contra la desinformación en Europa.
El caso expuso la mecánica de las teorías de conspiración modernas, donde noticias falsas son amplificadas por grupos extremistas para desestabilizar figuras públicas. La defensa de Macron argumentó que estas mentiras formaban parte de una estrategia política coordinada para dañar la presidencia francesa.
Los acusados alegaron libertad de expresión, pero el tribunal fue contundente al señalar que la difamación sistemática y el acoso no están amparados por dicho derecho. El juez enfatizó que la libertad de expresión no otorga licencia para destruir reputaciones mediante falsedades deliberadas.
La sentencia ha sido recibida con alivio por el entorno del Elíseo. Fuentes cercanas señalaron que es una victoria para la verdad en el debate público, llegando en un momento en que Francia endurece sus leyes contra el ciberodio.




