El exgobernador de Veracruz, Javier Duarte, recibió prisión preventiva justificada en un nuevo proceso penal por el presunto desvío de más de cinco millones de pesos de recursos estatales. La decisión se tomó luego de que el juez considerara que existe riesgo de fuga, recordando que el político fue detenido en Guatemala en 2017 tras haber abandonado el país para evadir acusaciones previas.
La Fiscalía acusó a Duarte de crear un esquema de triangulación para canalizar fondos públicos a cuentas personales y empresas fantasma durante su administración. El exmandatario, que ya cumple una condena de nueve años por asociación delictuosa y lavado de dinero, negó los nuevos cargos y afirmó que ha colaborado con las autoridades. Sus abogados argumentaron que el exgobernador no tiene intención de huir y que enfrenta persecución política.
Durante la audiencia, el juez recordó que el riesgo de fuga no es hipotético, ya que Duarte salió del país cuando se giró una orden de aprehensión en su contra. La fiscalía también señaló que existen otras investigaciones en curso por presunto enriquecimiento ilícito y abuso de autoridad, por lo que solicitó mantener al imputado en prisión preventiva mientras se desahogan las pruebas.
La defensa anunció que impugnará la medida cautelar y reiteró que su cliente busca esclarecer los hechos. Sin embargo, el tribunal ratificó la determinación de mantenerlo recluido por el nuevo proceso. Con esta resolución, Duarte seguirá bajo custodia mientras se desarrolla el juicio, un caso que se suma a los señalamientos de corrupción que marcaron su gestión.




