La agencia de noticias estatal iraní IRNA informó que el saldo total de fallecidos en Irán desde el inicio de los ataques de Estados Unidos e Israel el 28 de febrero asciende a 1,230 personas, incluyendo civiles y militares, mientras el conflicto entra en su séptimo día con nuevas oleadas de bombardeos sobre infraestructura estratégica del país. El balance anterior, reportado el día previo, era de 1,045 muertos.
El secretario de Defensa estadounidense, Pete Hegseth, declaró en el Comando Central que se intensificarán los ataques en las próximas 24 a 48 horas, y señaló que la campaña militar ha "neutralizado efectivamente" la presencia naval iraní en el Estrecho de Ormuz y el Golfo Pérsico. El presidente del Estado Mayor Conjunto informó que EEUU ha impactado más de 2,000 objetivos en Irán desde el inicio de las hostilidades y que el país árabe ha perdido más de 20 buques de guerra.
Entre los fallecidos al inicio del conflicto se encontraba el líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamenei, quien murió junto a su esposa en un bombardeo a su residencia, desencadenando una crisis de sucesión en el régimen mientras el conflicto continúa. En respuesta, Irán ha lanzado misiles y drones contra Israel y bases militares estadounidenses en Baréin, Kuwait, Qatar, Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudita, Jordania e Irak, aunque sus capacidades han sido significativamente degradadas.
Los mercados internacionales mostraron cierta estabilización luego de que el periódico The New York Times reportara que Irán habría establecido contacto indirecto con Estados Unidos para explorar posibles negociaciones que pongan fin al conflicto. Sin embargo, el Pentágono no confirmó la información, y las hostilidades continuaron durante el día sin señales claras de una desescalada inminente.




