Los investigadores calculan que entre junio de 2026 y febrero de 2027 las temperaturas terrestres globales se situarán aproximadamente 1.2 °C por encima de lo normal, impulsadas en gran medida por el actual “Súper El Niño”. Estas condiciones generarían un 44% más de días de calor extremo respecto a un año normal.
El estudio advierte que el fenómeno está exponiendo al planeta a temperaturas similares a las que, según las proyecciones climáticas, no serían habituales sino hasta dentro de unos 20 años. Los científicos consideran además que la cifra de fallecimientos podría aumentar, debido a que los efectos de las altas temperaturas podrían prolongarse hasta junio y julio de 2027.
Entre los países que podrían resultar más afectados se encuentran Nigeria, Sudán, Níger y Chad, que en conjunto registrarían más de 65 mil muertes relacionadas con el calor. En Asia, Filipinas, Vietnam, Tailandia, Camboya e Indonesia sumarían cerca de 40 mil fallecimientos.
En América Latina, Brasil podría registrar hasta 13 mil 300 muertes por calor durante el periodo analizado. Colombia podría sumar alrededor de 2 mil 200 y Venezuela unas 2 mil 300.
Para Estados Unidos, los investigadores proyectan hasta 3 mil 500 muertes adicionales, con Texas como el estado que enfrentaría el mayor impacto por las altas temperaturas.
Las estimaciones muestran el potencial impacto que tendría un episodio especialmente intenso de El Niño sobre la salud pública mundial, principalmente en regiones con mayor exposición al calor extremo.




