El movimiento ocurre después de que la moneda mexicana registrara durante la sesión anterior su caída más pronunciada desde marzo. Los mercados permanecen atentos a la decisión de política monetaria del Banco de México, en un escenario marcado por el tono restrictivo de la Reserva Federal de Estados Unidos.
La diferencia entre las tasas de interés de México y Estados Unidos se ha reducido, lo que disminuye el atractivo de mantener posiciones en pesos.
En el panorama nacional, la economía mexicana reportó un crecimiento anual de 3.3% durante julio, mientras que la inflación repuntó a 3.42% anual durante la primera quincena de septiembre, su ritmo más acelerado de las últimas seis quincenas.
Los mercados también siguen de cerca la reunión entre Donald Trump y Xi Jinping, además del comportamiento del petróleo y el incremento en los rendimientos de los bonos estadounidenses.
El índice DXY, que mide el desempeño del dólar frente a una canasta de seis monedas internacionales, avanzaba 0.25%, hasta las 100.060 unidades.
El petróleo también mantiene presión sobre los mercados. El barril de Brent subía 4.03%, hasta 107.24 dólares, mientras que el crudo estadounidense avanzaba 3.95%, hasta 98.80 dólares.
En los mercados bursátiles, el Nasdaq perdía 0.68% y el S&P 500 retrocedía 0.42%. La Bolsa Mexicana de Valores también operaba a la baja, con una caída de 0.64% durante la mañana.




