El Instituto Politécnico Nacional protagonizó la movilización estudiantil más numerosa del año en la Ciudad de México. Más de 500 alumnos partieron desde la Escuela Nacional de Ciencias Biológicas, en Zacatenco, con destino a la Secretaría de Gobernación en la colonia Juárez, portando pancartas que exigían un pliego petitorio concreto y sin margen para ambigüedades: la destitución inmediata del director general, Arturo Reyes Sandoval.
Los estudiantes denuncian irregularidades que incluyen presunto desvío de recursos del presupuesto institucional, la existencia y protección de grupos porriles —en particular la llamada 'Coordinación de Prevención y Seguridad'—, y el funcionamiento cuestionable del Patronato Corazón Guinda y Blanco, que operaría como una fundación privada con acceso a fondos públicos. También exigen que se modifique el artículo 12 de la Ley Orgánica para democratizar la elección de la dirección general mediante la integración de una terna.
La marcha fue la más visible de las 14 movilizaciones registradas en la capital durante la jornada, generando afectaciones viales en las principales arterias de su trayecto. El IPN, con más de 150,000 estudiantes, es uno de los centros de educación superior más importantes de México y su comunidad tiene una larga tradición de movilización política que en momentos críticos ha tenido repercusiones nacionales.
La llegada a la Secretaría de Gobernación fue simbólicamente calculada: los estudiantes exigen ser recibidos por autoridades con capacidad real de decisión, no por funcionarios de enlace. La movilización evidencia que el descontento en el sistema de educación superior pública mexicana, lejos de disiparse, se agudiza en un año en que el presupuesto para universidades y politécnicos volvió a ser materia de controversia.

