Representantes de Israel y Líbano se reunieron en Washington para una segunda ronda de conversaciones directas sobre el fin del conflicto, un hecho histórico considerando que ambos países llevan décadas en estado de guerra formal. La reunión fue mediada por el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, y contó con la participación del embajador israelí Yechiel Leiter y la embajadora libanesa Nada Hamadeh Moawad. El presidente Trump anunció además una extensión indefinida del alto el fuego vigente desde el 8 de abril.
La primera ronda de negociaciones, celebrada el 14 de abril en la misma ciudad, fue la primera de este tipo desde 1993. El proceso cobró impulso gracias al alto el fuego que detuvo las hostilidades activas y creó el espacio diplomático necesario para que ambas delegaciones se encontraran sin condiciones previas de rendición. El ministro de Exteriores israelí, Gideon Saar, fue directo sobre la agenda real: 'El obstáculo para la paz y la normalización entre los países es uno: Hezbollah'.
El movimiento chií libanés, que rechaza cualquier negociación con Israel y no participa de las conversaciones, es paradójicamente el eje central de cualquier acuerdo posible. El presidente libanés Joseph Aoun mostró disposición a extender el alto el fuego mientras duren las negociaciones, una señal de que el gobierno de Beirut busca evitar una reanudación de las hostilidades a gran escala, aunque su capacidad de control sobre Hezbollah sigue siendo un factor de incertidumbre.
La comunidad internacional observa con atención un proceso que, de avanzar, cambiaría el equilibrio de poder en el Medio Oriente de manera profunda. Un eventual acuerdo Israel-Líbano pondría a prueba la influencia iraní en la región, abriría la puerta a una normalización más amplia y colocaría a la administración Trump como articuladora del mayor avance diplomático en esa zona del mundo en tres décadas. Sin embargo, los analistas advierten que el camino es largo, los obstáculos son estructurales y las posiciones de fondo siguen muy distantes.

