España enfrenta un nuevo incremento en la llegada de migrantes a las Islas Canarias, donde los servicios de salvamento marítimo han rescatado a 3 mil 261 personas durante los primeros seis días de noviembre, una situación que ha generado preocupación entre las autoridades regionales por la presión sobre los servicios públicos.
El presidente del Gobierno de Canarias, Fernando Clavijo, advirtió este viernes que el ritmo de llegadas está alcanzando niveles difíciles de sostener, especialmente en las islas más pequeñas, donde la infraestructura sanitaria y de transporte es limitada.
Uno de los puntos de mayor presión es El Hierro, una isla que cuenta con aproximadamente 11 mil 400 habitantes y que se ha convertido en una de las principales puertas de entrada a territorio europeo para personas procedentes de África occidental.
Durante la noche del jueves, los equipos de salvamento rescataron a cerca de 500 migrantes que viajaban en dos embarcaciones próximas al puerto de La Restinga. En la misma operación fue recuperado el cuerpo de una persona fallecida.
De acuerdo con Reuters, al menos nueve personas han perdido la vida durante las últimas semanas en aguas cercanas a las Islas Canarias, mientras que miles más han conseguido llegar con vida gracias a las operaciones de rescate.
La ruta atlántica que conecta la costa occidental africana con el archipiélago español es considerada una de las travesías migratorias más peligrosas del mundo.
Quienes realizan este recorrido suelen viajar en embarcaciones sobrecargadas, enfrentando fuertes corrientes, condiciones meteorológicas cambiantes y largas distancias sin garantías de seguridad.
Las autoridades explicaron que las condiciones más tranquilas del mar durante el otoño han favorecido un incremento de salidas desde las costas africanas.
Aunque las llegadas registradas durante los primeros diez meses de 2026 fueron casi 61% inferiores a las del mismo periodo de 2024, el repunte de noviembre vuelve a generar preocupación por la capacidad de respuesta institucional.
El gobierno regional ha tenido que destinar autobuses utilizados habitualmente en otros servicios para atender las operaciones migratorias, además de trasladar personal sanitario desde otras islas.
El aumento de llegadas también plantea nuevos desafíos para España y la Unión Europea, que deben equilibrar la vigilancia fronteriza, la protección de los derechos humanos y la asistencia a personas que arriesgan su vida durante estas travesías.






