En medio de la efervescencia del Mundial de Fútbol 2026, el peso mexicano sorprende al mercado con una estabilidad que pocos analistas anticipaban. El billete verde cerró este miércoles en 17.21 pesos, dentro del rango de proyecciones más optimistas y muy por debajo de los escenarios de crisis que circularon hace meses.
El impacto económico del torneo ha jugado a favor de la moneda. La llegada masiva de aficionados extranjeros, el consumo en hoteles, restaurantes y comercios, y el impulso a los servicios de transporte han generado una derrama que el Banco de México estima en miles de millones de dólares para las ciudades sede.
Economistas consultados por medios nacionales señalan que el tipo de cambio actual refleja también la confianza de los mercados en la política monetaria de México. La tasa de referencia del Banco de México se ha mantenido estable, y la inflación muestra una tendencia a la baja en los últimos tres meses.
Sin embargo, los especialistas advierten que la estabilidad podría ponerse a prueba al concluir el torneo, cuando la derrama turística ceda y el peso tenga que sostenerse por sus propios fundamentos macroeconómicos. El próximo Informe Trimestral del Banxico será clave para leer el horizonte.






