Mientras los estadios de la Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey concentran a decenas de miles de aficionados por partido, el gobierno federal puso en marcha el 'Mundial Social 2026', un programa que busca que la fiesta del fútbol llegue a los más de 130 millones de mexicanos que seguirán el torneo desde sus comunidades.
La estrategia incluye torneos de futbol comunitarios, instalación de pantallas gigantes en plazas públicas, actividades artísticas y culturales con temática mundialista, y programas educativos que utilizan el torneo como punto de partida. La iniciativa abarca las 32 entidades de la República, con énfasis en municipios rurales e indígenas que históricamente quedan al margen de los grandes eventos deportivos.
La presidenta Claudia Sheinbaum presentó el programa como una extensión del espíritu del torneo. 'El Mundial no puede ser solo de quienes tienen boleto. Es una celebración de todo el país', señaló en la presentación. La inversión incluye equipos deportivos, materiales y la participación de promotores culturales comunitarios en todo el territorio.
La iniciativa también busca generar un registro histórico del modo en que México vive el torneo más allá de los reflectores. Documentales cortos, exposiciones fotográficas y activaciones en redes sociales forman parte de un proyecto que, según las autoridades, convertirá este Mundial en el mejor documentado de la historia desde la perspectiva de la sociedad civil.


