La reunión que debía celebrarse en Suiza entre el vicepresidente estadounidense JD Vance y el principal negociador de Irán, Mohammad Baqer Qalibaf, fue cancelada a última hora. La causa directa fue la intensificación de los ataques israelíes en el sur de Líbano, que pusieron en riesgo el alto el fuego pactado como condición previa para que los diálogos pudieran continuar.
El gobierno suizo, que actuaba como mediador en las conversaciones, anunció el aplazamiento indefinido de las reuniones. Fuentes diplomáticas señalaron que tanto Washington como Teherán querían evitar que las negociaciones sobre el programa nuclear iraní quedaran contaminadas por la crisis en el terreno, pero que sin estabilidad en Líbano era imposible avanzar.
El acuerdo de paz firmado recientemente entre Estados Unidos e Irán contempla el fin de las hostilidades, la reapertura del estratégico estrecho de Ormuz —clave para el transporte de petróleo global— y el inicio de negociaciones sobre el programa nuclear de Teherán. Irán tiene hasta el 19 de julio para levantar por completo el bloqueo naval a sus puertos.
La cancelación de la reunión en Suiza es el primer retroceso significativo en la hoja de ruta acordada y genera incertidumbre sobre los plazos del proceso. Los mercados petroleros reaccionaron con alzas moderadas ante la posibilidad de que el estrecho de Ormuz siga bloqueado más allá de la fecha límite.


