La frontera ganadera volvió a moverse después de más de un año de suspensión. Sonora envió un primer lote de reses hacia Estados Unidos, una reapertura largamente esperada por productores que perdieron acceso a su principal mercado exterior.
El embarque inicial fue de 750 animales y cruzó por Agua Prieta hacia Arizona. La operación se reanudó con vigilancia sanitaria reforzada debido al gusano barrenador, la plaga que provocó restricciones y obligó a endurecer inspecciones y trazabilidad.
Reforma y El Universal confirmaron que Washington prevé ampliar gradualmente la importación de ganado mexicano en pie. La continuidad dependerá de que los controles detecten riesgos antes del cruce y de que no aparezcan nuevos focos que obliguen a cerrar otra vez.
La reapertura devuelve ingresos a ranchos, transportistas y comunidades del norte, pero también puede influir en la oferta y el precio de la carne dentro de México. El reto será recuperar el mercado estadounidense sin relajar la barrera sanitaria.






