La presidenta Claudia Sheinbaum cuestionó inicialmente que el evento se hubiera realizado sin una coordinación clara con la Secretaría de Relaciones Exteriores y el Gabinete de Seguridad federal, particularmente porque el proyecto contempla cooperación con autoridades estadounidenses en materia de capacitación policial.
Posteriormente, la Cancillería aclaró que el Gobierno de Querétaro sí notificó previamente sobre la visita del embajador, mediante un oficio recibido el 25 de septiembre. Sin embargo, el documento señalaba únicamente que Johnson visitaría el estado para abordar diversos temas de interés común y precisaba que la visita no implicaba el establecimiento directo de mecanismos de cooperación internacional en seguridad.
El problema surgió porque la academia sí contempla colaboración con instituciones estadounidenses. Por esa razón, la Secretaría de Relaciones Exteriores sostuvo que el proyecto debe ser presentado ante el Grupo de Alto Nivel de Seguridad, encargado de revisar este tipo de esquemas de cooperación internacional.
La academia estará ubicada dentro del complejo Rhino de la Secretaría de Seguridad Ciudadana de Querétaro y contempla una inversión superior a 30 millones de pesos. El proyecto busca capacitar a elementos de seguridad en la detección e intercepción de drogas, armas, dinero de procedencia ilícita y mercancías de contrabando.
El Gobierno de Querétaro ha defendido el proyecto como una herramienta para fortalecer la profesionalización de sus cuerpos policiales, mientras que la Federación insiste en que cualquier colaboración con un gobierno extranjero en materia de seguridad debe desarrollarse mediante los canales institucionales correspondientes.
La Cancillería señaló que ofreció acompañamiento al gobierno estatal para continuar con las gestiones necesarias y reiteró que la cooperación entre México y Estados Unidos debe realizarse respetando la soberanía y las facultades de cada nivel de gobierno. El País






