Trabajadores del Instituto Mexicano del Seguro Social realizaron una manifestación frente a Palacio Nacional para exigir mejores condiciones salariales y laborales, en una protesta que forma parte de varias semanas de inconformidad dentro de la institución.
Los participantes solicitaron un incremento directo de 10% al salario, además de mayor disponibilidad de medicamentos e insumos, presupuesto suficiente para la atención hospitalaria y mejores condiciones para el personal médico y de enfermería.
La movilización se realizó durante la conferencia matutina del Gobierno federal. Representantes de los inconformes denunciaron dificultades iniciales para entregar sus peticiones y cuestionaron el dispositivo de seguridad desplegado alrededor de la sede presidencial.
Según la cobertura de Expansión, los trabajadores rechazaron un ajuste salarial de 6.8% al considerar que no respondía de manera suficiente a sus demandas.
El conflicto también incluye cuestionamientos a la representación sindical y solicitudes para convocar un congreso nacional que permita revisar las condiciones laborales y los acuerdos alcanzados con las autoridades.
Las exigencias ocurren en un momento en que el sistema público de salud enfrenta presiones relacionadas con infraestructura, contratación de personal y disponibilidad de insumos.
Para los derechohabientes, la importancia del conflicto no se limita a la negociación salarial: también involucra problemas operativos que pueden repercutir en la calidad y oportunidad de la atención.
Las negociaciones y movilizaciones anunciadas para los siguientes días deberán seguirse de cerca para determinar si existe una solución formal.





