Por primera vez, México logró cobertura nacional en una jornada de salud pública dirigida simultáneamente contra el dengue y el chikungunya, dos enfermedades transmitidas por el mosquito Aedes aegypti cuya incidencia ha aumentado en comparación con el año anterior. La campaña incluyó fumigación domiciliaria, distribución de repelente y orientación sobre medidas preventivas.
La Secretaría de Salud reportó que brigadas llegaron a comunidades urbanas y rurales de los 32 estados, con especial énfasis en Yucatán, Quintana Roo, Veracruz, Chiapas y Guerrero, entidades que históricamente concentran el mayor número de casos. En varias zonas, los equipos trabajaron en coordinación con gobiernos municipales y el Ejército Mexicano.
Las autoridades reportaron un aumento en los casos de dengue, atribuido parcialmente al cambio climático, que ha ampliado la distribución del mosquito vector hacia altitudes y regiones que antes no registraban casos. La alerta es especialmente alta en ciudades medias del centro del país que no estaban acostumbradas a estas enfermedades.
Expertos en epidemiología celebraron el alcance de la jornada pero advirtieron que las campañas puntuales no sustituyen a una estrategia sostenida de vigilancia. El dengue hemorrágico —la forma más grave— requiere diagnóstico temprano y atención hospitalaria oportuna, capacidades todavía insuficientes en zonas de alta incidencia.

