Petróleos de Venezuela (PDVSA) reactivó varios pozos de los campos del Lago de Maracaibo y despachó tres buques cargados de crudo hacia mercados internacionales. La Jornada detalló que la embarcación Marinera zarpó con 650 000 barriles de crudo pesados, mientras que otros dos barcos transportaron 820 000 barriles de mezcla Merey hacia Asia y Europa.
La reapertura de pozos ocurre luego de la captura y extradición del presidente Nicolás Maduro y su esposa por fuerzas estadounidenses. Durante el operativo, la producción cayó a 220 000 barriles diarios, la cifra más baja desde 1946. Ejcutivos de PDVSA dijeron que con el reinicio de operaciones esperan volver a producir 500 000 barriles diarios en pocas semanas.
El director de operaciones, Carlos Páez, explicó que Canadá y países asiáticos han ofrecido apoyo técnico y financiero para reactivar las instalaciones. También señaló que la empresa continuará vendiendo crudo con descuentos del 15 % frente al mercado internacional para recuperar clientes y generar divisas.
Analistas citados por el diario consideran que la salida de Maduro podría abrir la puerta a una reestructuración de PDVSA y al regreso de compañías extranjeras, aunque advierten que las sanciones estadounidenses permanecen. La población venezolana, afectada por la escasez de combustible, espera que el aumento de producción se traduzca en un mejor suministro interno.





