Durante su paso por Metz, el pontífice señaló que la guerra ha vuelto al continente europeo y lamentó las víctimas civiles que siguen dejando los conflictos. “Es necesario comprometerse en un diálogo paciente, mostrar audacia en la negociación y estar dispuestos a sacrificar algunas posiciones por el bien superior de la paz”, expresó.
León XIV también defendió el derecho internacional y el multilateralismo, además de pedir a los países europeos integrar a los migrantes. Asimismo, llamó a detener una “espiral” marcada, según sus palabras, por la mentira y el engaño en las relaciones entre personas y Estados.
El mensaje fue pronunciado en Metz, una ciudad con un fuerte simbolismo para la historia de Europa por haber sido disputada durante décadas entre Francia y Alemania. En el mismo acto, el presidente francés Emmanuel Macron pidió evitar un regreso de los nacionalismos.
De acuerdo con el Vaticano, alrededor de 35 mil personas acompañaron al Papa durante su recorrido por Metz y su misa en la catedral de la ciudad. La visita a Francia reunió en total a más de 1.3 millones de fieles, según cifras de la Santa Sede.
Durante su viaje, León XIV también habló sobre el uso de la inteligencia artificial, la eutanasia y los casos de agresiones sexuales dentro de la Iglesia. En Lourdes prometió seguir trabajando para evitar nuevos abusos.
Antes de regresar al Vaticano, el pontífice pidió por Francia y solicitó que sus gobernantes actúen con sabiduría y generosidad para mantener al país en paz.






