De acuerdo con la información publicada, la gira contempla tres conciertos durante octubre: en Dublín el día 26, París el 29 y Londres el 30. Los ingresos obtenidos se destinarán a organizaciones que apoyan a la población palestina. Macklemore adelantó que contará con artistas invitados, cuyos nombres se anunciarán posteriormente.
La polémica comenzó después de que el rapero afirmara que había sido retirado de la gira de Sheeran debido a sus declaraciones y expresiones de apoyo a Palestina. Macklemore sostuvo que el propietario del Gillette Stadium, Robert Kraft, habría intervenido en la decisión. Sheeran, por su parte, señaló que no participaría en una discusión pública sobre el asunto y que la decisión correspondió al promotor.
La controversia también tuvo repercusiones entre otros artistas vinculados a la gira. Según el reporte, algunos teloneros decidieron retirarse y se organizaron manifestaciones relacionadas con el caso.
Macklemore afirmó que comenzó a trabajar en su propio proyecto musical inmediatamente después de conocer su salida. También anunció anteriormente que donaría un millón de dólares de sus ganancias relacionadas con la gira de Sheeran a seis organizaciones que trabajan en apoyo a los palestinos.
El caso vuelve a poner sobre la mesa el debate sobre la libertad de expresión de los artistas, las decisiones comerciales de los promotores y el impacto de las posturas políticas en la industria musical.
La relevancia de la noticia: la controversia muestra cómo las posiciones políticas de músicos reconocidos pueden repercutir directamente en sus presentaciones, sus relaciones profesionales y sus proyectos de recaudación.





